Código QR frente a código de barras: diferencias y cuál usar
Los dos son códigos legibles por máquina, pero se diseñaron para cosas distintas. El código de barras identifica productos en una caja registradora; el QR transporta información arbitraria hasta una cámara de móvil. Entender la diferencia evita usar uno donde conviene el otro.
La diferencia fundamental: una dimensión frente a dos
El código de barras lineal (1D) guarda los datos en el ancho de las barras, leídas en una línea. Necesita que el haz del lector lo atraviese de punta a punta y que el código esté orientado. El código QR (2D) guarda los datos en una cuadrícula, en dos dimensiones, y se lee en cualquier orientación con una cámara.
| Código de barras (EAN/UPC) | Código QR | |
|---|---|---|
| Capacidad | 8–14 dígitos (según formato) | Hasta 7089 dígitos o 2953 bytes |
| Tipo de datos | Números (Code 128: texto limitado) | Números, texto, URL, contactos… |
| Lectura | Láser o cámara alineada | Cámara desde cualquier ángulo |
| Corrección de errores | Solo dígito de control | Reed–Solomon (7–30 %) |
| Tamaño para pocos datos | Más pequeño en altura | Cuadrado, más compacto con más datos |
| Uso típico | Punto de venta, logística | Marketing, información, pagos móviles, identificación |
Formatos de código de barras más comunes
- EAN-13: 13 dígitos; el estándar de productos en Europa y la mayor parte del mundo.
- EAN-8: versión corta para envases pequeños.
- UPC-A: 12 dígitos; el equivalente norteamericano del EAN-13.
- Code 128: alfanumérico y compacto; muy usado en logística y etiquetado interno.
- Code 39: mayúsculas, números y algunos símbolos; industria y automoción.
- ITF-14: para cajas con varias unidades.
Puedes generarlos en la herramienta de códigos de barras; calcula el dígito de control de EAN y UPC.
El dígito de control
En EAN-13, los 12 primeros dígitos se multiplican alternativamente por 1 y por 3, se suman y el dígito de control es lo que falta para llegar al múltiplo de 10 siguiente. Por ejemplo, para 841234567890: 8×1 + 4×3 + 1×1 + 2×3 + 3×1 + 4×3 + 5×1 + 6×3 + 7×1 + 8×3 + 9×1 + 0×3 = 105; el control es 5, y el código completo es 8412345678905. Es una detección de errores simple, no una corrección: si se lee mal un dígito, el lector lo rechaza.
Cuándo usar cada uno
Código de barras: identificar productos
Si tu código tiene que pasar por un TPV, un marketplace o la logística de un distribuidor, necesitas un EAN o UPC registrado. En España, los prefijos de empresa se obtienen en GS1 a través de AECOC. Un EAN «inventado» puede coincidir con el de otro producto y causar problemas con tiendas y plataformas. Para uso interno (almacén, inventario, etiquetas de estantería) Code 128 es suficiente y no requiere registro.
Código QR: llevar a alguien a algún lugar
Si el objetivo es que una persona con móvil acceda a una web, a información de un producto, a un manual, a una promoción o a un perfil, el QR es la herramienta. Un lector de barras de caja no lo lee por defecto, pero cualquier teléfono sí.
Convivencia: QR en el envase junto al EAN
Es habitual encontrar los dos en un mismo producto: el EAN para el punto de venta y el QR para información, instrucciones, reciclaje, garantía o autenticidad. El QR no sustituye al EAN en caja, de momento. Hay una iniciativa del sector (GS1) para que los códigos 2D puedan llevar la identificación de producto y mucha más información, incluyendo lote y caducidad, y que los puntos de venta puedan leerlos en los próximos años. Se basa en un estándar de enlaces llamado GS1 Digital Link. Para un pequeño productor, hoy lo práctico es mantener el EAN registrado y añadir un QR estático a una página de producto de tu web.
Errores frecuentes
- Intentar guardar una URL larga en un código de barras: no cabe; usa un QR.
- Imprimir un EAN muy pequeño o con poco margen: los lectores láser lo rechazan. Respeta las tolerancias del estándar.
- Usar un QR como único código en un producto que va a venderse en grandes superficies.
- Crear EAN falsos para pasar por un registro.